domingo, 11 de mayo de 2008

CREO QUE ESTAS MUY OCUPADO

Vi cuando te levantabas esta mañana y pensé que me diriás un ¡buenos días! pero note que estabas muy ocupado buscando la ropa adecuada para ponerte e ir al trabajo. Espere de nuevo, mientras corrías por la casa arreglándote, y creí que habría unos segundos para que te detuvieras y me dijeras ¡hola! Pero estabas demasiado ocupado.
Por eso encendí el cielo para ti, lo llene de colores y cantos de pájaros para ver si así me oías, pero ni siquiera te diste cuenta de esto.
Te observé mientras ibas rumbo al trabajo y esperé pacientemente todo el día. Con todas estas actividades supongo que estabas demasiado ocupado para decirme algo.
De regreso vi tu cansancio y quise que miraras un atardecer que dibujé con colores anaranjados hacia la costa, que respiraras y un aire nuevo que se llevara tu estrés. Pero vi que saludabas a la rápida a tu propia familia y te ibas de cabeza al televisor, no me acuerdo si había fútbol, teleserie o noticias, pero no importa: el asunto es que comiste algunas cosas con la vista fija en la pantalla.
Como no me decías ni una palabra, te noté cansado y entendi tu silencio, así que apagué el resplandor del cielo, pero no te dejé a oscuras, lo cambié por un lucero y muchas estrellas, en verdad fue hermoso, pero no estuviste interesado en verlo.
Debías estar muy cansado. A la hora de dormir, después de decirle buenas noches a tu familia caíste en tu cama y casi de inmediato te dormiste.
Ahora veo que estás, por fin, quieto, respirando sereno, lejos de tus preocupaciones.
Te deseo un buen sueño que repare tus fuerzas.
De algún modo me las arreglaré para decirte que te quiero, aunque ya va a sonar al despertador y me temo que empezaras a correr de nuevo sin haberme escuchado.

No hay comentarios: